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Al conocernos
a nosotros mismos, comprendemos porqué sentimos, pensamos y actuamos
de la manera que lo hacemos. Esto nos permite darnos cuenta de cuál
es nuestra forma de analizar e interpretar nuestra realidad y si no estamos
conformes con ella, ver de qué manera podemos transformarla, con
qué recursos internos y externos contamos para hacerlo y qué
es lo que no vamos a poder transformar.
Nosotros aprendemos desde que nacemos nuestra forma de estar en el mundo.
Siempre aprendimos con otros. También en este grupo vamos a aprender
con otros, por lo tanto también el conocimiento de los demás
es una tarea de aprendizaje.
Este NO es un grupo de terapia, no se utiliza ninguna
técnica terapéutica ni habrá interpretaciones personales.
La técnica que utilizamos se llama Técnica Operativa,
por lo tanto el grupo que la implementa se conoce como Grupo Operativo;
está abocado a una tarea que constituye su finalidad,
en este caso es el Aprendizaje sobre Uno Mismo y sirve,
entre otras cosas, para tomar conciencia de los recursos
que cada uno tiene para poder operar en la realidad,
conocer algunos nuevos o modificar aquellos que no les satisfacen.
Por lo tanto, podemos decir que el objetivo último de estos grupos,
es que la persona:
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Al finalizar
el módulo, habrá una Autoevaluación y una Evaluación
de la Dinámica Grupal. Las intervenciones y/o devoluciones de la
coordinación son para aclarar, co-pensar, indicar consignas de
trabajo, mostrar algunos obstáculos que impidan el aprendizaje,
hacer ciertas lecturas de lo latente que pueden jugarse en la dinámica
grupal, etc.
La propuesta
es construir una actitud de aprendizaje, que implica un replanteo de los
aprendizajes previos.
El aprendizaje moviliza el psiquismo de la persona, tanto en los aspectos
conscientes como en los aspectos inconscientes. En este trabajo sobre
sí mismo, hay un rescate y procesamiento de la propia historia
y de la propia experiencia, de lo que hace a la identidad, a la mismidad.
Ninguno de nosotros puede aprender sino es desde ahí. Querramos
o no, esa identidad, esa mismidad, esa historia se moviliza con la situación
de aprendizaje. ¿Por qué? Porque se da una incorporación
de lo nuevo, hay una modificación.
Aprender implica momentos de contradicción interna, momentos de
confusión. Va a haber una contradicción entre lo viejo y
lo nuevo; entre lo que se tenía por conocido y lo por explorarse.
O sea que re-significamos nuestra experiencia y esto no se da sin un impacto
emocional.
Por eso también veremos y trabajaremos con el miedo a los
cambios.
Revisaremos los modelos internos de aprendizaje, que llamaremos matrices
de aprendizaje.
En esta dinámica grupal, la afectividad también
es objeto de análisis. Esta hace que muchas veces tengamos severas
dificultades de aprendizaje, porque cuando hay un componente emocional
importante, al no ser analizado puede generar un obstáculo, entonces
después la relación con ese objeto de conocimiento puede
ser negativa.
Aquí trabajaremos los obstáculos para entender
de dónde pueden provenir.
Todos tenemos ejemplos después de haber transitado por nuestro
sistema educativo y social, de tener que disociar entre lo que sentíamos,
lo que pensábamos y lo que hacíamos.
En esta modalidad de aprendizaje integramos estos aspectos en cada uno
de los temas.
Somos sujetos
emergentes de una trama de vínculos, una trama
familiar, institucional y social, muy compleja. En la dinámica
grupal se van a poner en juego los modelos vinculares de cada uno, la
forma de relacionarse, de comunicarse, etc. Van a surgir
las semejanzas y las diferencias. Se van a confrontar los modelos y desde
allí se reconocerán las necesidades comunes.
Cada uno de nosotros es depositario a partir de su propia historia de
un saber personal y social, tiene actitudes y roles múltiples.
Estas actitudes y roles se van a desplegar en el acontecer
grupal. Y el grupo, como instrumento de Mayéutica(*), va logrando
el alumbramiento del saber grupal, a partir de interrogantes, emergentes,
cuestionamientos, errores, obstáculos, etc.
(*)Mayéutica:
método de inducción por interrogación, utilizado
por Sócrates, para “dar a luz” el conocimiento de sus
discípulos.
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